lunes, julio 16, 2007

Festival de Cine de San Sebastian

(el barrio)
Cómo andan todos,
Pues espero que bien, he estado un poco ausente de este espacio por motivos muy sencillos, no se me ocurre nada importante qué decir. Pero a Chiquita se le ocurrió algo importante qué hacer, y en aras de contribuir a su proyecto (del cuál no estoy autorizado a dar información, pero que de seguro estará bien acá) hemos decidido hacer un festival de cine.
El festival de cine, que tendrá un costo de recuperación que incluya una chela, se llevará a cabo el viernes 21 de septiembre a partir de mas o menos las 17:00hrs, tanto para festejar mi cumpleaños #25 (creo), como para recaudar fondos para el proyecto de Chiquita. Por el momento sólo les puedo decir que será en Casa de Gur o en su defecto, dependiendo de la convocatoria, en un salón que está cerquita. La temática y las actividades del festival serán explicadas en posteriores entregas.
Esperando que muchos quieran participar y contribuir a las nobles causas (embriagarnos, festejar a Gur y seguir nuestra lucha incansable por la difusión cultural), les mando un cordial saludo y una cariñosa mentada de madre (ya ven que soy muy efusivo).

sábado, junio 16, 2007

Yo soy el Místico,
y el universo me abrirá caminos entre las grietas de los muros

miércoles, mayo 23, 2007

Tarde

Don Germán, hoy se nos hizo enernamente tarde.

Se me hizo tarde para saber quién eras.

Se te hizo tarde para saber quién soy ahora.

Se me hizo tarde para entender los pisos ensangrentados y las bestias agonizantes clamando por no convertirse en bisteces. Para entender las botas exóticas y las joyas ostentosas y las armas largas y las cabezas de res, para todo es tarde ya.

Se te hizo tarde para seguir luchano por la vida como la persona más necia que habitó el mundo, no querías dejarte, no podías creer que en dos meses se vino abajo toda tu enérgica naturaleza, no podías creer que tus manos antes llenas de poder no podían sostener una pinche cuchara.

No podías creer que la vida te había alcanzado el paso al fin, y que ya era tarde...

Se nos hizo tarde para conocernos, se nos hizo tarde para saber quiénes éramos el uno y el otro y qué tantas partes de ti me habitan irremediablemente y qué tanto cargo a cuestas tu desgracia.

Don Germán es una historia que termina hoy, y Don Germán es una historia de la que desconozco casi todos los detalles.

Hoy será un buen día para reconocer sin esquivos unas cuantas miradas hipócritas, hoy todos dirán que eras bueno y magnánimo y generoso y buenamigo y honesto y un personaje y hasta habrá el pasado de lanza que te proclame como un santo. Yo sólo sé que eras un hombre igual o más complicado que yo.


¡Don Germán!

¡Hoy se nos hizo pendejamente tarde!

Se nos hizo tarde para hablarnos, porque tanto usted como yo traemos los sentimientos atados y con bozal.

Se me hizo tarde para poder sentir más tristeza que culpa.

Se me hizo tarde para no llorar de vacio.

Se te hizo tarde para entender lo que era cariño.

Se nos hizo tarde para darnos un abrazo.


Don Germán...

Hoy se nos hizo tarde, irrefrenable y para siempre y sin remedio y pendejamente tarde.

viernes, mayo 18, 2007

Realidad

La realidad es simple y llana, más llana que simple, porque la verdad la veo complicada. Hoy trabajo de 10:00 a 15:00 en algo que no me disgusta y donde estoy aprendiendo mucho, mi jefe directo es a todo dar y hasta me da tiempo de escribir (sólo me ha faltado inspiración).

Pero la complejidad viene de lo siguiente:

¡Ahora gano la mitad de lo que ganaba!
Fue lo que pedi, sí, pero no lo había dimensionado hasta que vi esos numeritos, y no puedo decir que me halla agradado la sensación de ver que Ignacio Zaragoza figuró menos veces, y que ahora hasta hay un pinche Benito Juárez muy arrugado encabezando el batallón. Alguna Sor Juana para confortarme, un Morelos perdido y furioso, y un Calendario Azteca para mi vejez.
Pero en realidad no estoy angustiado, alcanza perfecto para pagar la Gas (si no vamos muy lejos todos los días), el celular (si no hablo mucho), diversión en fines de semana y eso sí, pagar los 18 meses sin intereses durante los cuales vendí mi alma a Liverpool por dos compus.
¿Y mi "ostentoso" ritmo de vida? Se pregunta el iracundo materialista que vive en mi. Pues todos esos lujos tendrán que salir de algún lado porque tampoco puedo vivir así, me gusta la buena vida y esas mañas nose quitan. No pienso volverme budista.
Si quieres ir de viaje pues produce un video, si quieres comprar ropa diseña un logo, si quieres chocolates y quesos y vinos y cereales de animales pues vende sangre o semen o asalta un banco. No me importa lo que tengas que hacer, ya tienes lo que querías que era la oportunidad de trabajar por un sueño sin tener que empezar de cero, un colchonsito que casi nadie tiene.
Pues bien, hoy es el primer día del resto de mi vida, y no me queda otra cosa que decir...
!A LA BATALLA!

martes, mayo 08, 2007

Ansioso

Tengo la necesidad ansiosa de transformarme en hombre lobo, de rebelarme contra mi carne, de cortar el aire con aullidos enloquecidos de rabia barata sabor vainilla.

Esta necesidad puta, perra, malcogida, hirviente de sangre que no se sabe tranquila. Una necesidad confundida con vicio y con aliento de fresas y nueces de la india.

La necesidad de siempre, guarecerme y guarecerte y sentir que si no somos suficientes, al menos somos capaces de bastarnos, de volvernos locos, de enfrentarnos a besos y salir heridos, apasionados y libres.

Necesidad de estar sólo, pero no sin ti.

Necesidad de estar lejos de ti, a tu lado.

Necesidad de que el mundo nos olvide por un rato.

Te necesito, nada más.

Matar o morir

Sólo existen dos razones válidas para matar o morir en esta vida:

1.- Las Damas

2.- Las Putas

viernes, abril 27, 2007

Nueva Silla

¿Recuerdan al hijo de puta acomplejado subido en un tabique de poder? Pues lo mandé al carajo, y a pesar de su reinspirada confianza en mi y en mis aptitudes profesionales, y a pesar de los halagos y las fingidas atenciones, a pesar de el ofrecimiento de su "amistad" y su "comprensión"; hoy estoy sentado en una nueva silla.

Me siento como Homero Simpson cuando manda a la mierda la planta nuclear para irse a trabajar al Boliche.

Yo sé, ahora que estoy aqui sentado, que pude pedir lo que me viniera en gana, y no por andar lamiendo pitos o metiendo pies a los demás. Me dieron lo que quise porque mi trabajo demostró qué tan capaz soy, y espero no pecar de presunción cuando todos los que han trabajado conmigo (incluyendo el hijo de puta acomplejado subido en un tabique de poder) me definen a grandes rasgos en una sola palabra: chingón.

"Germán es un chingón", "le dije que eras un chingón", "me dijo en pocas palabras que eras un chingón", "pinche Gur eres un chingón".

Ese tipo de referencias son las que deberian poder constar en un currículum; quizás lo ponga en vez de ese "Francés 20%" que a nadie le importa y que a mi sólo me sirve para poder entender más de dos frases del Le Monde diplomatique.

Mi nueva silla es un nuevo escenario para convencer a más gente de esa idea loca que se ha generado acerca de mi, mi nueva silla es pequeñita pero en una de esas tiene patas de resorte, es pequeñita pero como que le veo cara de pupitre, es pequeñita pero no tiene grilletes.

La silla de hoy quizás no tiene el brillo ni el tamaño de la anterior, ni siquiera tiene rueditas ni respaldo ergonómico. Pero hay algo muy importante en esta nueva silla, me permitirá crecer, me permitirá visitarme todos los días, me permitirá levantar poco a poco un sueño. Y lo mejor de todo, estoy sentado justamente en la silla que pedi.

Mi nueva silla me sienta bien.

sábado, marzo 24, 2007

Sólo por si sonríe

Hoy tengo más dignidad que necesidad, hoy no pienso soportar mas a un hijo de puta acomplejado subido en un tabique de poder, hoy dejo a un lado la seguridad mal pagada, hoy me decido por las atractivas utilidades de un futuro incierto.

Y mientras hoy se fatiga rápidamente como siempre, mientras las horas alocadas se me mueren en los ojos, apuesto por un mañana que no conozco pero que probablemente sea mejor.

Y sólo por si el mañana sonríe, sólo por si acaso existe esa posibilidad, sólo por eso, vale la pena mandar desde hoy a la chingada esta perra forma de vida.

lunes, enero 08, 2007

Verte,
verte me descompone
verte me rehace
verte me hace imaginarte
abrazándome los ojos

Verte es solamente verte a ti

Verte son lágrimas quietas
es llenar las grietas
es no comprender un fin

Contrario a cuando miro el cielo
verte no será nunca un placebo de ciegos

Tú eres verdad,
existes entre mis iris y entre mis manos

Verte es atreverme a pensar que Dios existe en algún lado

Verte es solamente verte a ti

Es no querer parpadear nunca aunque me sangren los ojos

Verte es como un arrojo

Es mirarme a mi mismo y mirarme hermoso

No agotar los párpados para soñar un rato,
no torcer las cejas para ver el sol

Verte es cincelarte en las córneas para siempre

¡Verte es entender qué chingados significa "para siempre"!

Verte es solamente verte a ti

miércoles, noviembre 08, 2006

La Playa hippie

ADVERTENCIA:
De nuevo, este es un texto apenas entendible por un puñado de personas, apenas los vi y decidí publicar este como que cuento basado en un como que hecho irreal que iba a suceder.
Se trata de un fragmento de un itinerario de viaje, toda una tradición en la banda del atos que consiste en planear el viaje a través de proyecciones, basadas en experiencias y anécdotas anteriores.
Yo en lo personal, considero que es uno de mis trabajos más brillantes, porque me cago de risa cada vez que lo retomo.
En fin, que los que puedan, lo disfruten y los que no lo disfruten, pues que pena, pero me vale madre.


6:40pm

Llegamos a la playa y nos establecemos.

7:00pm

Buscar cosas que se puedan quemar (no hiervas) para hacer una fogata (ojo, llevar alcohol [ojo, no tomarse el alcohol]).

7:40pm

Al fin prende la fogata (poner los doors)

7:43pm

Se vuelve a apagar la trinche fogata.

8:00pm

Ahora sí prende bien y nos colocamos en torno a esta mirando las estrellas del despejado cielo guayabesco, hablamos de nuestros traumas y temores; Gur dirá “odio a mi padre” y Ori contestará “Mátalo”.

Chupar alrededor.

8:40pm

Se acercan unos hippies y nos ofrecen diversas cosas divertidas a cambio de un jugo de guayaba y un techo dónde vivir.

9:20pm

Debido a lo ilegible de sus palabras es hasta ahora que cerramos el trato y nos pasan la pipa. Se admiran de la pipa de lagartija que porta el Gur y se hacen nuestros amigos. Platicamos nuestras vidas y los escuchamos gustosos y con atención.

9:30pm

Se apaga la fogata, entonces un hippie le escupe y la vuelve a prender.

10:00pm

Ya estamos bien pachecos, encontramos nuestro guía astral, al fin alcanzamos a la serpiente y sabemos que nuestra vida es vacía. Gur dirá “Si morimos, pssssss.... es porque lo aceptamos”. Los hippies se admiran pero sueltan frases más espesas. La conversación se tuerce mucho las siguientes dos horas.


Miércoles 16
El pasaje de Lupe (levantar el brazo)


12:00am

A la hora en que las brujas toman el Té, emerge de entre las aguas una figura blanca y brillante que caminará sobre el mar hasta llegar a nosotros y nos dice: “Tiren la red del otro lado, ahora serán pescadores de hombres... Tú no te llamarás Topo, ahora tu nombre es Noxtle”.

12:05am

Nuestros ojos se acostumbran al ínfimo resplandor y reconocemos el mesiánico rostro de Lupe (levantar el brazo) quien se sienta con nosotros cerca de la fogata.

12:10am

Toma un carrujo especialmente grande y dice “fumad y fumad, todos de ed, porque este es mi cuerpo” y lo rolará.

12:12am

Toma una chela especialmente fría y enuncia “Tomad y bebed, todos de ed, porque esta es mi sangre” y la rolará también.

12:20am

Estamos benditos, pero Lupe (levantar el brazo) exclama “alguien de ustedes piensa traicionarme y llamar a la tira” a lo que un hippie responde “seré yo señor” y Lupe (levantar el brazo) contestará “tú lo has dicho”.

12:25am

Ya no hay concepción del tiempo, todo lo siguiente ocurre en estado de letargo.

Lupe (levantar el brazo) nos bautiza en el mar. Se acaban los carrujos y los doritos, entonces Lupe (levantar el brazo) los multiplica. Se acaba la cerveza, Lupe (levantar el brazo) dice “allí hay” Topo dice escéptico “Señor, aquí sólo hay orines” y entonces Lupe (levantar el brazo) le responde “dichosos los que creen en mi sin haberme viso, pues en verdad os digo que ahí hay chupe” lo cual es corroborado por el Ori que llena su tarro con tal líquido y lo bebe orgásmicamente como si fuera la primer cerveza que bebe en su vida.

Recibimos muchas enseñanzas de Lupe (levantar el brazo) quien vuelve hacia el mar hasta fundirse en el horizonte.

Amanece, pero anochece luego luego como en los Simpson.

6:50am

Amanece ahora sí en serio. Los hippies dejaron una nota ilegible, sólo podemos entender una palabra:

“amén”

martes, octubre 17, 2006

T Bone

Ayer por la noche, antes de llegar a la casa de todos ustedes, tuve una riña y molí a golpes a un sujeto. Muy probablemente esté muerto, o muy grave, pues mis dos gramos de piedad sólo alcanzaron para dejar de golpearlo cuando me di cuenta que estaba inconciente.

Sin embargo noté algo importante, no sé qué tan raro sea, hoy me encuentro aquí como casi todas las mañanas (llegué un poco retrasado porque ayer, debido a lo ocurrido, merendé ya un poco tarde), y no siento ningún tipo de culpa o remordimiento.

Por el contrario, siento una especie muy peculiar de satisfacción, una obscura y pecadora felicidad, muy similar a lo que se siente cuando dejas el trozo más grasoso y sanguinolento de T Bone para el final.

lunes, octubre 16, 2006

Hoy no es día del Maestro

Hoy en la mañana mientras viajaba a mi trabajo tuve una extraña sensación, muy extraña, me entraron unas cosquillosas ganas de entrar a una clase. Así de simple, entrar a una clase, con todo lo que implica.

Aunque suene ñoño, a mí me gustaban mucho las clases y hacer trabajos chingones, investigaciones, ensayos y esas madres que sí hacen pensar. Las tareas pendejas que sólo quitaban el tiempo me cagaban, y procuraba no hacerlas aunque "la escala" se viera perjudicada (finalmente nunca tuve la necesidad de cuantificar en términos numéricos mi aprendizaje).

Pero las clases en general eran algo que disfrutaba mucho, por lo menos casi todas, aunque algunas sólo las soportaba porque me sentaba con Chiquita o cerca de Chiquita y en la prepa porque echábamos desmadre y/o lo planeábamos.

No, esas ganas de entrar a clases de nuevo no se resolverían entrando a una maestría, pues lo que extraño no es la adquisición de conocimiento que puedo obtener leyendo un pinche libro. Lo que extraño son los vínculos, entrar al salón a buscar un lugar adecuado a tu personalidad, y ese orden establecido desde el primer día sobre como estaría distribuido el monstruo de treinta cabezas. Llegas y colocas tus cosas como representantes de tu investidura, eso sólo sería necesario los primeros días, antes de que tu aura impregnara ese espacio y lo hiciera tuyo por todo un semestre.

Después, intercambiar impresiones con tus colegas; como me acuerdo de los cinco alegres compadres, en secundaria, debatiendo acaloradamente (meándose de risa) sobre el capítulo de los Simpson de la noche anterior; todos los días a las siete de la mañana era lo mismo hasta que alguna autoridad nos obligaba a tomar asiento, en aquel entonces teníamos lugar asignado, cada quien en un extremo distinto del salón y uno en el centro (mala estrategia, nos otorgaban el perímetro y el corazón del campo de batalla).

También era chingón cuando en la carrera, a algunos nos daba por hablar de cosas "profundas", tratando de hacer comentarios "satíricointelectuales" ingeniosos sobre política o sobre alguna corriente filosófica, o alguna obra literaria. Sería una exclusión muy importante el no mencionar la vez que, en pleno salón de clases, en vivo y a todo color, sentado junto a algunos de mis compañeros más extraños, pude apreciar la caída de la segunda torre del WTC de Nueva York.

Y entonces llegó el maestro y apagó la tele "van a estar viendo eso al menos durente un mes", y como anillo al dedo, planteó la clase en términos de los pseudoacontecimientos, y de cómo los hechos a través del mass media son inlcuidos y observados como parte de un show. Nosotros no estábamos viendo miles de personas morir, estábamos viendo una película de acción, estábamos viendo una producción en vivo transmitida a nivel internacional.

No seas cabrón, por momentos así valía la pena estudiar algo, no sé si sería injusto enumerar algunas clases que de verdad me cambiaron la vida, esa sería una, la del nain ileven del curso de Teorías de la Comunicación con Héctor Sánchezbenitez, otra de ese mismo profesor sería la vez que el muy cabrón nos explicó la historia de la humanidad a través de los medios desde los ideogramas hasta los medios convergentes, pura improvisación informada, una dialéctica realmente inconmensurable.

Con Don Luis Palacios, el sensei, su clase sobre "El arte como algo fundamentalmente inútil y por lo tanto, la actividad más cercana al ser", el arte, al no tener ninguna aplicación práctica, sólo tiene finalidades y consecuencias humanas, la obra de arte deja de pertenecer al artista casi inmediatamente, el arte como expresión interior que se disuelve en mil significados. Eso y todas las cosas que aprendí de él dentro y fuera del salón.

El Doc Mau, su entendimiento de los hilos de poder era impresionante, pero la clase que me marcó fue cuando nos platicó de un programa de radio y nos dijo algo así como "cuando produces algo, algo en lo que te esfuerzas y pones todo de ti, y después te ves, o te escuchas, porque uno se ve y se oye cuando termina algo; te das cuenta de lo fácil que es cambiar el canal, o mirar hacia otro lado, y de que estás en manos de tu espectador". Cada vez que presento un video me acuerdo de eso, y se me pone la piel chinita.

Otros que ni maestros fueron pero que colaboraron de una forma igual de valiosa a mi formación, como Panchito, que en primer semestre, con el primer video, con el primer problema de producción, nos enseñó que la imaginación puede resolver casi cualquier imprevisto. Solis, el Guayabo o el Beavis, mis principales formadores en el área de Staff Técnico, donde aprendí a trabajar bajo presión, a oscuras y con mucha corazón.

Otros que tuvieron y aprovecharon la oportunidad de enseñarnos más como personas que como maestros, como Julia, con su oficina y su corazón siempre abierto para escuchar quejas, chistes o pendejadas (me hubiera distraido menos en clase de guión, pues es muy útil "en el mundo real").

La clase de Maricruz sobre el Ciudadano Kane, la de Fili sobre el comunismo y sobre ese café que se tomó en no sé que parte de europa del este, Bogdan platicando de cuando trabajaba de a gratis y era muy "contento", Gaby y su examen de los sexenios, Cristina Rivera y sus risas después de que Collado la hundió en su pastel de cumpleaños, la clase de Betty Chemor sobre Alicia en el País de las Maravillas y la semiótica del absurdo, Lucas y las mil formas de salir de prisión, Liz y las radionovelas, Azael y las sillas detrás de las sillas, Everardo y todos los efectos posibles con la palabra "Digital", Eder que logró hacerme entender cómo coños hacía una "línea guía".

En Paideia también tuve grandes profesores. Mi maestro de Geografía de segundo de secundaria, el primero que me habló de Nietszche y posible culpable de mi feliz ateismo. Rubén Mendoza, mi maestro de ética en la preparatoria, culpable de mi afición por la filosofía, el primero que me impulsó a abrir la boca y compartir lo que pensaba. La maestra "Porrua", no recuerdo su nombre, pero a través de obligarnos a leer un libro por semana, me fomentó el mejor de mis vicios.

Claro está, la maestra Gina que en paz descanse, no recuerdo tanto las clases de matemáticas, pero recuerdo muy bien el día que nos fue a aplacar cuando hicimos "güelga" porque queríamos que nos dieran días feriados como a todas las escuelas. Nos puso una caguiza tan pertinente, y el sentido de la misma fue: los mejores, sólo son los mejores porque trabajan un poco más que los demás, porque se esfuerzan un poco más. Y sólo hay dos tipos de personas, los mejores, y los demás.

"El Licendiado", que en su clase de derecho nos mostró, y de forma práctica, la crueldad del mundo "exterior". Con su disciplina cuasimilitar formó generaciones de hombres de bien, por lo menos a la mayoría de los que estuvimos allí nos va bien, no estamos en prisión y muchos, hasta los más rebeldes, son exitosos y reconocidos.

Al único al que sigo viendo es a Hugo, mi maestro de psicología, un grandísimo cabrón que me enseñó una de las cosas más valiosas, no tener miedo de mí mismo, ni de mi cuerpo, ni de mi mente, ni de mi vida.



Ay cabrón..., qué buenos años. Lo que me da gusto es que los disfruté como loco, y que a la perspectiva no me causa ningún tipo de tristeza, soy lo que soy gracias a esos años y en gran medida gracias a toda esa gente que tuvo la grandísima bondad de compartir conmigo su propio saber y su propia experiencia.

Hoy no es día del maestro, pero desde aquí, a cada uno de ellos, les agradezco la persona que ayudaron a formar, les agradezco la firmeza de mis pasos, lo prometedor de mi presente y en un futuro, ojalá y mis hijos caigan en las garras de personas como ustedes.

De corazón, muchas gracias.

jueves, octubre 12, 2006

Miedo

De la serie "abismos"
Photoshop CS2 sobre pantalla


El miedo es en principio un sistema orgánico de supervivencia, una de los funcionamientos neuronales más básicos y primitivos. Viene a mi mente la película "Odisea 2001", en particular la parte en que donde Hal, una computadora, le dice al sujeto que la está desarmando que "tiene miedo", tiene miedo de morir, como posiblemente puede tenerlo desde el más rastrero de los bicharrajos (y no me refiero precisamente a algún diputado) hasta el homínido más evolucionado (por supuesto, no un diputado).

Sin embargo, siempre vemos al miedo como algo que nos limita, una barrera. Y es obvio, no es una sensación agradable y por lo tanto, es normal que tratemos evitar espantarnos, es normal que no querramos estar cerca del peligro y que nos alejemos de situaciones extremas.

Pero hay algo interesante que podemos descubrir a partir de eso. Por ahí escuché o lei o algo, una frase que decía: "Todos los dias haz algo que te asuste". No he podido confirmar la fuente, algunos dicen que es un maestro del MIT (una escuela de inglés y computación gringa), otros dicen que es el director de Moulin Rouge (un tugurio de zinacankepex) y otros dos mariguanos dicen que es "un wey".

Y no sé si dicho sujeto sea alguna clase de pervertido que se exita involucrándose en situaciones horrorosas. Pero lo que yo rescato de la frase es que sólo a través del miedo podemos conocer las fronteras de nuestro ser, y que un ejercicio de autoconocimiento y evolución, puede partir de tocar al menos uno de esos límites al día.

Es un procedimiento cruel de introspección, pero sin duda muy efectivo. Si vencemos el miedo a intentar algo nuevo y fracasamos, no pasará de que no se nos ocurra volverlo a intentar en nuestra puta vida. Pero si por el contrario, logramos el objetivo a pesar del miedo, nos habremos demostrado algo a nosotros mismos, habremos movido un poco más allá nuestra frontera, habremos crecido al menos otro poco.

El miedo es un mal necesario, pero es sobre todo una oportunidad, la oportunidad de divisar de cerca nuestras fronteras e incluso de romperlas. No sabemos de lo que somos capaces si nunca nos hemos arriesgado lo suficiente como para sentir miedo. El miedo a caer es también el miedo a crecer.

El miedo es la visión de un límite y la oportunidad de despedazarlo.

miércoles, septiembre 27, 2006

Yo



Macho (no por patán, sino por bestia)

1.90m

96kg (ya bajé)

Mexicano de churro

Ateo por convicción

Soñador por religión

Epicureista si se me antoja

Existencialista cuando manejo y me enojo

Vivo sin drogas por amor y por puros huevos

Bebedor social

Fumador bajo presión

Soy fiel como ningún hombre que conozca

Soy un seductor enloquecido al servicio de una sóla mujer

Gusto de aullarle a la luna y de gruñirle a los autos

Tenía fama de malo, pero es que no me conocían

Habrá quien me odie o quien me envidie, y eso me llena de gusto

Habrá quien quiera matarme, y eso me da mucha risa

Soy un gran pedazo de carne haciendo temblar al mundo a su paso

Me conozco lo necesario para nunca tener miedo,
pero no lo suficiente como para dejar de sorprenderme.

Mis aspiraciones son muchas veces más grandes que mi talento,
pero nunca serán más grandes que mis ganas.

Enamorado como un maldito salvaje de la niña más linda del mundo.

Soy el Místico



Y le guste a quien le guste,
y le pese a quien le pese,
ya tengo 24 años aquí
y no tengo planes de irme pronto.

viernes, septiembre 15, 2006

El Túnel de Ernesto Sábato

La naturaleza oscura de la condición humana


La vida es un interminable y caótico juego de instantes listos para morir, nuestro viaje por el mundo es como un laberinto emocional inherentemente oscuro, en el cuál nuestra esperanza, nuestra fe y nuestra capacidad de amar, se sostienen de los más breves resplandores. El Túnel de Ernesto Sábato es una obra que explora el símil entre la vida y una serie de oscuros caminos apenas iluminados por segundos de luz. Una obra que trata sobre la imposibilidad del hombre para escapar a su naturaleza oscura.


Aunque esta novela tiene muchos temas posibles, este análisis se encargará particularmente de los siguientes elementos: el existencialismo, y el simbolismo del título. Mi propósito es establecer a la obra de El Túnel, como una exploración de la condición humana.


Ernesto Sábato no tiene la intención de escribir obras de felicidades o frivolidades. Esta novela por ejemplo no tiene una conclusión alegre ni tiene una moral final y mucho menos la intención de buscarla. Podría decirse que El túnel representa un diario de ficción: el lector explora los pensamientos ardientes y los forcejeos intensos de un hombre, su paranoia, sus sentimientos encontrados, su angustia; dejando la trama en un lugar más secundario.


Al autor le interesa más crear un Juan Pablo Castel que cautive al lector, que crear la historia de un asesinato, situación que percibimos desde el momento en que leemos las primeras palabras de la obra “Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne”. ¿Está contando el final?, quizás, pero incluso el mismo final de la obra se supedita a su objetivo fundamental, que es la exploración.


Muchos llegarían a considerar a Ernesto Sábato como existencialista, sin embargo, debemos tener en cuenta que Sábato fue famoso como un estudiante de ciencia y matemática, pero nunca trascendió como un gran filósofo (por lo menos no al principio). De cualquier forma, es evidente que sus obras tienen elementos existenciales. Una definición de existencialismo, la que más se aplicaría a la obra de Sábato podría ser la que se entiende a través de la obra de Sartre, una postura que “afirma la imposibilidad de trascender la existencia, y el consiguiente fracaso radical, inherente a la condición humana...”


Los personajes de Sábato y las situaciones satisfacen la definición. Como La metamorfosis de Franz Kafka y Notes from Underground de Fiodor Dostoevsky, El túnel es una novela pesimista que enfoca la incapacidad del hombre de controlar el mundo natural alrededor de él. Así también, Sábato ahonda en un aspecto más oscuro de las emociones humanas: la soledad, la frustración, la paranoia y la angustia emocional.


Estos son temas comunes en sus escrituras y también son populares con escritores existenciales. Por ejemplo, en El Túnel, el personaje principal, Juan Pablo Castel, es un pintor hermético de Buenos Aires; una ciudad muy fría y desinteresada según la novela. Castel, completamente aislado y loco, se encuentra atrapado dentro de su propio "túnel" de inseguridad, asesinato y rabia.


No hay cabida para el optimismo en El Túnel. El destino de Castel siempre fue oscuro, tal y como lo fuera el destino de Martín Santomé en La Tregua de Mario Benedetti. A Castel sólo se le conceden escapes, instantes que guarda en su corazón como bellos recuerdos de algo que no puede ser en su vida, pues finalmente, el único destino seguro que tiene es la soledad, una soledad que en verdad se merece por esa forma tan estúpida y posesiva de amar.


“El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos” decía Eric Fromm en El arte de amar, y lejos de eso, lo que al parecer siempre procuró Castel fue la destrucción de su ser amado y de él mismo. La conclusión de El Túnel es un finalmente un mensaje de desesperanza pues Castel, un prisionero físicamente y mentalmente, mira la ciudad a través de los barrotes de una cárcel.


Para intensificar las emociones del cuento y sus personajes, Sábato escoge narrar el cuento por medio de un narrador protagonista: Juan Pablo Castel. La estructura de la novela es simple y la declaración primaria como ya mencionamos, prepara al lector para una trama narrada por el protagonista y, también, para una historia relatada retrospectivamente.


Con la narración de Castel, el lector puede entender que Castel parece perdido en un laberinto de frustración y en consecuencia, indica la locura real que el sufre. El dialogo personal de Castel revela la obsesión que guía Castel dentro su Túnel hermético. Sin la narración de Castel, el lector no entendería la profundidad de sus emociones ni mucho menos su retorcida capacidad mental. Entonces, Sábato utiliza el estilo del monologo para revelar los pensamientos y las creencias de Castel.


Las declaraciones, los soliloquios y las acciones comunican mucho del hombre de Sábato y su visión del mundo. La novela, El Túnel, contiene creencias referentes a que la ciencia y el progreso industrial perjudican al individuo. Además, su protagonista, Castel, es un protagonista diferente porque, a diferencia de otros muchos, no puede escapar a su locura. Normalmente, los protagonistas de muchas obras, tienen éxito o cambian, pero Castel definitivamente toca fondo y no se le pintan esperanzas de salir.


El gran tema es la dificultad del protagonista para comunicarse en una sociedad progresiva. No puede relatarse con una sociedad que enfoca egocéntrica y moderna. Juan Pablo Castel necesita otra persona para comunicar y compartir sus ideas y emociones, necesita a María porque ella es su única razón en el mundo, su único contacto con un sistema en el que no está de acuerdo. Un sistema demasiado frío, progresivo e industrial para Castel.


El símbolo del Túnel, también una figura del mundo moderno, es muy importante. Es obvio que el titulo describe una trama sobre un túnel, pero este túnel es un laberinto de sentimiento y encarcelamiento. ¿Por qué Sábato escogió este símbolo? La vida de Castel es oscura y sin esperanza. Un túnel moderno y típico es desolado y tiene una oscuridad húmeda, habitado por una flora y una fauna decadente, ratas, vagabundos, drogadictos, hierbas que se niegan a morir y sueltan hedores ponzoñosos. Así es su narración, su narración es triste, lóbrega, furiosa. Es difícil imaginar un Túnel feliz y luminoso. Su incapacidad para comunicarse y la falta de comprensión de Maria y otras personas atrapan a Castel dentro de los límites de su propio "Túnel".


Castel se llegaba a imaginar que existían túneles paralelos, con ventanas dispuestas para dejar entrar breves resplandores o bien, permitir el encuentro fortuito entre dos seres que corren en su propia oscuridad. Los túneles paralelos son la forma que tiene la esperanza para Castel, sin embargo, en el que quizás sea el momento más sísmico de la obra, cuando se da cuenta del sin sentido y de la inutilidad de su existencia, dice: "… y en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida".


La conclusión del relato es como la conclusión de un túnel dónde en realidad nunca hubo una luz, dónde todo fue una farsa, o en palabras de Benedetti, una simple tregua; pero al final todo en realidad es negro. No hay luz verdadera, no hay luces reales en la vida del hombre real, estamos en un túnel en forma de laberinto donde nuestro destino es destruir lo que amamos, matar porque queremos morir, pero no sabemos cómo.


No hay salida de este infierno llamado mundo, sólo hay ventanas que nos muestran que las cosas pudieran ser de otro modo, pero no lo merecemos, no somos lo suficientemente buenos para tenerlo; esto es lo que nos plantea Sábato en una especie de autobiografía emocional que deja ver sus dudas acerca de la vida, y la duda es el principio de toda exploración.


El Túnel no se detiene en la narración de una historia, nadie que tenga el placer de leer ésta obra se quedará con la impresión de un pintor que mata a su novia. El lector reflexivo se quedará con la sensación, posiblemente desagradable, de haber encontrado algo de él mismo, de haber visitado profundidades oscuras de su propia naturaleza. El Túnel es la genial visión de la patética y oscura condición humana, es una exploración cruel que nos deja un hueco en el estómago.




“El suicidio seduce por su facilidad de aniquilación:
en un segundo, todo este absurdo universo
se derrumba como un gigantesco simulacro...”
Juan Pablo Castel

lunes, septiembre 04, 2006

Ethos

Soy vela que sólo vive si arde, si se quema, si se acaba

Soy el cristalino suspiro de una puta

La blasfemia en la sonrisa del ángel

La violencia justa
la sana crueldad, la sabia maldad
la venganza libre de culpa

Soy la mano siniestra, alzando una cerveza por la vida
y eructando sobre la diestra, que sólo supo beber clavos

El segundo que se sabe capaz de morir,
el instante que se sabe hecho de tiempo

Soy soledad admitida capaz de dar besos completos

Hocico lleno de rabia que sabe morder y ladrar,
soy gritos en el abismo que no temen a los ecos

Soy amar, amar hasta quedar hecho pedazos
amar con garras y colmillos y con todo y mis pecados

Soy la muerte del aire que existió entre nuestros labios

Soy libertad que se admite con todas sus consecuencias

Soy las ganas locas de estar vivo,
y el placer infinito de no tener otro remedio

Soy ética...

La ética suicida de Gur, el Místico

viernes, agosto 25, 2006

Super Villano 1

Resultado de un rato de ocio y un gramo de odio.


Ojalá los villanos de la vida real se pintaran la cara, fueran raros, o tuvieran deformidades evidentes como pasa en los comics.

Pero los muy malparidos, los mas malosos de los malosos, se presentan ante nosotros como incorruptibles agentes del bien. Y los "super héroes" que podrían hacerles frente, como... yo que sé... Super Zapata, Super Villa, Super Cárdenas o Super Colosio, están muertos.

Éstos villanos nunca serán puestos tras las rejas, porque si en los comics las cosas fueran como en la vida real, el Guasón cometería su fechoría, pero sin necesidad de robar un gran diamante o de asaltar un gran banco, sólo usaría sus influencias y conectes para hacer negocios.

Puede tener un puesto con fuero, lo cuál lo hace intocable por la ley, y por más que Batman quiera, no puede ponerle una mano encima, pues sería ilegal, se tomaría incluso como un atentado a su investidura y a sus derechos humanos. Batman sin duda recibiría tremenda calentadita, un buen encerrón y quizás terminaría suicidándose en su celda tras propinarse veinte picahielazos en la espalda.

Si se acaba su puesto con fuero, existe la remotísima posibilidad de que Guasón vaya a juicio por tráfico de influencias, fraude, peculado, lavado de dinero, narcotráfico, enriquecimiento ilícito y quizás pederastia.

Pero, aunque a todas luces Guasón sea culpable, la comisión especial creada para juzgar a tan importantísimo señor, no podrá encontrar pruebas concretas de que Guasón halla cometido delito alguno.

Guasón viajará por el mundo, comprando cosas y casas varias, y todos los proveedores que defraudó, los niños que violó, la gente que engañó y los pobres diablos que asesinó, tendrán que conformarse con mentarle la madre desde lejos.

Chido por el Guasón ¿no?

Pero si tiene aunque sea tantititititita vergüenza, le caerá el veinte de haber pasado a la historia como un vulgar delincuente ratero jijo de diezmilputas.

A mí me daría pena ser amigo, hijo, nieto o lame culos del Guazón.

¿A ustedes?

miércoles, agosto 16, 2006

Pequeños placeres (extra 1)

Me regodean en demasía, al punto de labrar una sonrisa en mis hocicos más petrificados, los siguientes comerciales de televisión:

Melate: "¡Para el conocimiento no hay límites Toñitooo!... Ya me vi"

Colgate: "antes de irte a acostar Chiqui chiqui chiqui chi"